Un recetario familiar.
Las recetas de la abuela, con sus palabras.
Las galletas de Navidad, el guiso del domingo, la tarta de los cumpleaños. Las recetas de familia se aprenden mirando, casi nunca leyendo. Reunirlas ahora, con las cantidades reales y las historias que las acompañan, es la forma más bonita de no perderlas. Y puede convertirse en un regalo para dejar bajo el árbol.

Un recetario familiar reúne las recetas de casa con las cantidades reales, los trucos y las historias de quienes las cocinaban. Lo mejor es cocinar con tus abuelos, medir lo que hacen a ojo, escribir con sus palabras y grabar su voz. Si empiezas en noviembre, estará listo para Navidad.
El sabor de casa es un recuerdo poderoso
Un equipo de psicólogos dirigido por Chelsea Reid estudió, en tres experimentos, qué ocurre cuando recordamos un plato de nuestro pasado o lo probamos. La comida resultó ser un potente desencadenante de nostalgia: una nostalgia sobre todo positiva, que los investigadores relacionaron con sensaciones como la autoestima y el sentirse conectados con los demás.
estudiantes universitarios participaron en los tres estudios: algunos imaginaron los platos, otros probaron 12 sabores distintos.
Otra investigación, de la Universidad de Buffalo, explica por qué: las comidas que nos reconfortan son las que asociamos con las personas que queremos. Muchos participantes, al describir su comida reconfortante, hablaron de comidas en familia y con amigos.
Una receta de familia no es una lista de ingredientes. Es una persona en la cocina.
Cinco pasos para reunir las recetas de familia
- Cocinad juntos. Pide a tu abuela o a tu abuelo que prepare el plato delante de ti, en lugar de dictártelo. Las recetas de casa viven en los gestos.
- Mide el «lo que admita». Antes de que la harina llegue al bol, pésala. Un puñado, un vaso, «hasta que esté blandita»: tradúcelo todo a gramos y minutos.
- Escribe con sus palabras. «Se remueve despacito, que si no se baja.» Conserva sus expresiones: son las que harán la receta inconfundible.
- Fotografía las manos y el plato terminado. Las manos que amasan, la bandeja recién salida del horno, el plato en la mesa.
- Graba su voz. Bastan dos minutos en los que cuenten de quién aprendieron la receta. Dentro de veinte años valdrán más que cualquier apunte.

Qué escribir en cada receta
Cantidades reales
Ingredientes en gramos, número de personas, tiempos y temperatura del horno. Las que has medido, no las que recuerdas.
Los trucos
El secreto que marca la diferencia: la mantequilla fría, la masa que reposa una noche, la pizca de ralladura de limón.
La historia
Quién la cocinaba, para qué ocasión, de quién la aprendió. Dos líneas bastan para convertir una receta en un recuerdo.
Las variantes
La versión de la tía, la que no lleva huevo, la que les encanta a los nietos. Cada familia tiene las suyas.
La ficha de receta para imprimir
Una ficha para cantidades, preparación, trucos, variantes e historia, más las seis preguntas para hacer en la cocina.
PDF · 2 páginas · A4Seis preguntas para hacer en la cocina
Más preguntas para reunir las historias de familia en el artículo Preguntas para hacer a los abuelos.
Listo para Navidad: el plan en seis semanas
Un recetario familiar es un regalo de Navidad hecho a mano que emociona a todas las generaciones. Para tenerlo listo bajo el árbol, conviene empezar en noviembre.
- Semanas 1–2: elegid las recetas. Diez o doce son suficientes: los platos de las fiestas, los del domingo, la tarta de los cumpleaños.
- Semanas 3–4: cocinad y fotografiad. Una tarde por semana con los abuelos, el cuaderno abierto y la báscula en la mesa.
- Semana 5: escribid y maquetad. Una página por receta, con la foto, las cantidades y la historia. A mano o en el ordenador.
- Semana 6: imprimid y encuadernad. Una carpeta de anillas permite añadir nuevas recetas con los años.
Las recetas en papel, las voces a salvo
El recetario impreso vive en la cocina, entre manchas de harina y páginas dobladas. Las voces, las fotos y las historias que has reunido merecen un lugar más tranquilo: una cápsula Recuerdos, que llegará a quien la cuidará el día que elijas.
Reúne
Las fotos de las manos que amasan, los audios con sus historias, las recetas escritas a mano y fotografiadas.
Elige quién la recibirá
Tus hermanos, tus hijos o tus nietos cuando sean mayores, o tú mismo. Nadie tiene que descargar nada: llega un enlace personal y seguro.
Elige el día
La próxima Nochebuena, los 18 años de un nieto, el día en que se mude a su primera casa.
Erabox guarda tus recuerdos en servidores en Suiza y los entrega el día que has elegido, incluso dentro de muchos años.
Recetario familiar: preguntas frecuentes
¿No encuentras tu respuesta? Escríbenos desde la página de Ayuda.
Guías para profundizar
Las recetas se quedan en la cocina.
Las voces, a salvo para quienes quieres.
Reúne las historias y las voces de quienes cocinan para ti, y elige cuándo llegarán.