En pocos minutos creas algo
que permanecerá
No hace falta saber de tecnología. No hace falta saberlo todo de antemano. Basta con empezar: lo demás llega solo.
Cuatro pasos.
Una historia que permanecerá.
Cada mensaje nace de estos cuatro momentos. Puedes parar, retomarlo o cambiar de idea cuando quieras.
Crea tu mensaje
Escribe, graba un vídeo, añade una foto, graba tu voz. Todo lo que necesitas para contar lo que sientes, o solo una frase. No hay una extensión correcta. Solo está tu historia.
Elige quién lo recibirá
Escribe el nombre y el email de la persona a la que quieres que llegue. No tiene que registrarse, ni instalar nada, ni hacer nada. Cuando llegue el momento, simplemente recibirá un mensaje tuyo.
Decide el momento de la entrega
Elige cuándo quieres que llegue el mensaje: una fecha concreta, un cumpleaños o un momento importante en la vida de la persona que lo recibe. Para los momentos más delicados, también puedes contar con tu persona de confianza.
Erabox se ocupa de todo lo demás
Una vez guardado, tu mensaje está a salvo. Erabox lo guarda con total confidencialidad y lo entrega justo cuando tú elegiste. Puedes cambiarlo cuando quieras, añadir otros o, simplemente, saber que está ahí, listo.
Cada mensaje tiene su momento.
Tú eliges cuál.
No hay momentos equivocados. Solo los que merece la pena recordar.
Una fecha concreta
El mensaje llega exactamente el día que tú eliges.
Un cumpleaños
Cada año, el día justo, te acuerdes o no.
Un hito en la vida
Los momentos que lo cambian todo, entregados el día que lo cambia todo.
Tras un largo silencio
Si no entras en Erabox durante el periodo que elegiste, te buscamos nosotros. Si no te encontramos, tu persona de confianza confirma el momento y la cápsula se entrega.
Con tu persona de confianza
Para los momentos más delicados, tu persona de confianza confirma la entrega.
Simplemente ahora
A veces el momento justo es ya. Sin esperas: solo entregar.
Alguien en quien confías.
Ni un notario ni un abogado.
Un familiar, un amigo cercano. Alguien que confirma los momentos más delicados para que tus mensajes lleguen cuando tú elegiste.
En manos de alguien que te quiere
No hacen falta conocimientos técnicos.
No ve tus mensajes
Salvo que tú lo decidas. Y nunca entra en tu cuenta.
Tú la eliges y la cambias
Puedes nombrar a más de una y cambiarlas cuando quieras.
No esperes el momento perfecto.
Créalo tú.
Cada día pasa. Cada palabra no dicha se queda. Erabox existe porque hay cosas que hay que decir, y algunas hay que decirlas en el momento justo.
Recibir un mensaje de Erabox.
Algo especial.
Quien recibe el mensaje no tiene que hacer nada complicado. Solo abrir, leer… y sentir algo único.
Llega un email
Recibe un aviso sencillo, con tu nombre. Sin jerga técnica, sin burocracia.
Un clic en un enlace
Un enlace personal y un PIN abren tu mensaje. Sin cuenta, sin registro.
Lee tus palabras
El mensaje se abre de forma sencilla, bonita y emocionante. Solo tus palabras, tal como las escribiste.
Lo que más nos preguntan
No esperes el momento perfecto.
Créalo tú.
En pocos minutos tu primer mensaje está listo. No hace falta saberlo todo de antemano: basta con empezar.