Escribir tu historia de vida.
Capítulo a capítulo, con las preguntas adecuadas.
«¿Pero qué quieres que cuente? La mía es una vida normal». Lo dice casi todo el mundo, y casi nunca es verdad. Tu historia solo la conoces tú: dónde creciste, a quién quisiste, qué aprendiste. Para escribir tu historia de vida no hace falta escribir un libro. Bastan buenas preguntas y un poco de tiempo.
Aunque te parezca normal
No hace falta un libro. Bastan buenas preguntas.
Los hijos y los nietos, al crecer, empiezan a hacer preguntas. A veces llegan tarde, cuando los recuerdos ya se han vuelto borrosos. Contar tu vida hoy es responder por adelantado: con tus palabras, tus recuerdos, tu forma de ver las cosas.
Y también te hace bien a ti: recorrer tu propia historia ayuda a darle sentido, a reconocer cuánto camino has recorrido.
Las preguntas, capítulo a capítulo
Seis capítulos, pocas preguntas en cada uno. No hace falta seguir el orden: empieza por lo que te salga de forma más natural.
Infancia
¿Dónde naciste y cómo era la casa en la que creciste?
¿Quién era la persona a la que más querías?
¿Cuál es tu primer recuerdo?
Juventud
¿Cómo era el colegio? ¿Quiénes eran tus amigos?
¿Qué soñabas ser de mayor?
La música, las películas, los lugares de aquellos años.
Amor
¿Cómo conociste a la persona que más has querido?
La primera cita: ¿dónde, cómo, qué os dijisteis?
¿Qué has aprendido sobre el amor?
Trabajo
Tu primer trabajo y tu primer sueldo: ¿en qué lo gastaste?
¿Qué es lo que más te enorgullece?
Un error del que aprendiste mucho.
Familia
El día en que te convertiste en madre o padre, o en abuela o abuelo.
Las tradiciones familiares que más te importan.
Un momento difícil que superasteis juntos.
Lo que has aprendido
¿Qué le dirías a la persona que eras a los veinte años?
¿Qué crees que importa de verdad?
¿Qué te gustaría que supieran tus nietos?
La voz cuenta lo que la pluma olvida
Escribir
- Si te gusta, tómate tu tiempo: un capítulo a la semana.
- No corrijas demasiado: tu forma de escribir es parte de la historia.
Grabar
- Si escribir te cuesta, habla. Lee una pregunta y responde como si estuvieras a la mesa con un nieto.
- Tu voz, las pausas, las risas dirán más que cualquier página.
Para hijos y nietos. ¿Quieres reunir la historia de tus padres o de tus abuelos? Usa las mismas preguntas como una entrevista: una pregunta cada vez, una tarde a la semana, con el móvil grabando sobre la mesa.
Tu historia, capítulo a capítulo
Textos, audios, vídeos y fotos, a tu ritmo.
Un capítulo por página
En una cápsula Diarios añades textos, audios, vídeos y fotos, cuando quieras.
Elige quién la recibirá
Tus hijos, tus nietos, la persona que quieres.
Elige el momento
Un cumpleaños, un aniversario, una fiesta familiar. O guárdala para ti, el tiempo que quieras.
Escribir tu historia de vida: las preguntas más frecuentes
¿Tienes más preguntas? Escríbenos desde la página de Ayuda.
Otras palabras, para otros momentos
Tu historia solo la conoces tú.
Cuéntala.
Empieza por el primer recuerdo que te venga a la mente.

