Carta a mi hijo.
Las palabras que te gustaría que encontrara al crecer.
Una carta a mi hijo: ahí cabe lo que sientes hoy y lo que te gustaría que supiera algún día. Un recuerdo, un consejo, un «estoy orgulloso de ti». No hacen falta palabras especiales, bastan las tuyas. Y hoy también puedes elegir cuándo la leerá: el día de sus 18 años, en su graduación o un día cualquiera que para vosotros signifique algo.
Por qué escribirle ahora
Hay cosas que decimos todos los días y otras que parecen esperar el momento adecuado. El problema es que el momento adecuado llega cuando menos te lo esperas, y muchas veces las palabras no están listas.
Escribir ahora es guardar lo que sientes hoy: cómo sonaba su voz de pequeño, lo que te enseñó sin saberlo, lo que deseas para él. Hoy parecen cosas evidentes. Dentro de diez años serán un tesoro.
No tienes que escribirlo todo ahora. Basta con empezar.
Cómo escribir una carta a tu hijo
Cinco consejos sencillos para empezar sin darle demasiadas vueltas.
- Empieza por un recuerdo. Una escena concreta vale más que mil adjetivos. «Aquella mañana en la playa, cuando viste las olas por primera vez» ya lo dice todo.
- Habla de él, no solo de ti. Cuéntale lo que ves en él: sus gestos, sus preguntas, su manera de reírse.
- Usa tus propias palabras. Una frase sencilla y sincera llega más lejos de lo que crees.
- No busques la perfección. Puedes volver a ella, añadir, cambiar. Una carta crece con él.
- Piensa en cuándo la leerá. A los 18 años, en su graduación, el día en que sea padre: cada momento pide palabras distintas.
Por dónde empezar: 6 primeras frases
Si la hoja en blanco te bloquea, elige una frase y sigue.
Dedicatorias cortas para tu hijo
A veces bastan dos líneas. Aquí tienes algunas, para los momentos que importan. Úsalas tal cual o como punto de partida.
Para su cumpleaños
- «Cada año eres un poco más grande. Y yo, cada año, un poco más orgulloso.»
- «Feliz cumpleaños. No dejes nunca de hacer preguntas: es tu forma de querer al mundo.»
Para su primer día de colegio
- «Hoy entras tú solo. Pero llevas contigo todo lo que te hemos enseñado.»
- «Sé curioso, sé amable. Lo demás lo aprenderás por el camino.»
Para sus 18 años
- «Desde hoy, las decisiones son tuyas. Yo sigo aquí, animándote.»
- «Hace dieciocho años me enseñaste lo que significa querer sin condiciones. Gracias.»
Para su graduación
- «Este logro es tuyo. Yo solo he tenido la suerte de verte llegar.»
- «Recuerda: eres mucho más que una nota. Pero hoy, disfrútalo al máximo.»
Cuando sea padre
- «Ahora entenderás por qué te miraba de aquella manera.»
- «No hay manual de instrucciones. Hay amor, y tú tienes mucho que dar.»
Para un día cualquiera
- «Sin ningún motivo especial. Solo quería decirte que me alegro de que existas.»
- «Si algún día te sientes perdido, vuelve a leer estas palabras: siempre has sido suficiente.»
Una carta para sus 18 años
Los 18 años son una frontera: a partir de ese día, tu hijo empieza a decidir por sí mismo. Es el momento perfecto para recibir unas palabras escritas años atrás, cuando aún no podía entenderlas del todo.
Aquí tienes un ejemplo para adaptarlo a vuestra historia. Si escribes a una hija, también encontrarás ideas y ejemplos en la guía Carta a mi hija.
Querido Lucas:
cuando escribí esta carta tenías siete años y estabas construyendo una torre de cojines en el salón. Me dijiste que llegaría hasta el cielo. No llegó, pero tú te lo creíste hasta el último cojín.
Hoy cumples dieciocho años. No sé qué persona eres ahora, pero espero que hayas conservado eso: el valor de intentarlo aunque no estés seguro.
Te equivocarás, como todos. Cambiarás de opinión, y no pasa nada. Elige a las personas con las que te sientes tú mismo, y no las sueltes.
Estoy orgulloso de ti. Ya lo estaba aquel día, entre los cojines.
Papá
No solo palabras
Una carta también puede ser otra cosa. A veces lo que más permanece no está escrito.
- Tu voz.Un mensaje de voz de un minuto, con esa forma tuya de decir su nombre.
- Un vídeo.Una noche cualquiera en la cocina, vosotros dos riendo.
- Una foto.Con dos líneas que cuenten lo que hay detrás.
- Una receta de familia.Esa que solo tú sabes hacer, explicada paso a paso.
- Un consejo práctico.Cómo se cambia una rueda, cómo se pide perdón, cómo se hace la tortilla de la abuela.
- Una canción.La que cantabais en el coche, con dos líneas que cuenten por qué es vuestra.
Que llegue en el momento justo
Escribir una carta es el primer paso. El segundo es conseguir que llegue cuando importa, sin que tengas que acordarte de entregarla. Con Erabox bastan tres pasos.
Escribe o graba
Texto, voz, vídeo, fotos: pon dentro lo que quieras. Puedes volver a ella cuando quieras.
Elige quién la recibirá
Tu hijo no tiene que registrarse ni descargar nada: recibirá un enlace personal y seguro.
Elige el momento
El día de sus 18 años, su graduación, una fecha que solo tiene sentido para vosotros.
Erabox guarda tus palabras en servidores en Suiza y las entrega exactamente el día que elegiste, aunque falten muchos años.
Carta a un hijo: preguntas frecuentes
¿No encuentras tu respuesta? Escríbenos desde la página de Ayuda.
Otras palabras, para otros momentos
Las palabras adecuadas no tienen que ser perfectas.
Solo tienen que llegar.
Escribe hoy tu carta. Tú eliges el día en que tu hijo la leerá.
