Carta a mi hija el día de su boda.
Las palabras que darle antes del «sí, quiero».
El día de la boda de una hija está lleno de gente, de abrazos, de prisas. Una carta a mi hija el día de su boda: ese es el espacio tranquilo para decirle lo que en voz alta no te saldría. Lo que has visto crecer en ella, lo que le deseas, lo feliz que eres por ella. Puedes escribirla con calma, incluso mucho antes, y hacer que llegue la mañana del gran día.
Cuándo dársela
El día de la boda pasa volando. Elige un momento en el que tu carta pueda leerse con calma, quizá con un pañuelo a mano.
El discurso lo oye todo el mundo. La carta es solo para ella.
- Por la mañana, mientras se prepara
Entre la peluquería y el vestido, cinco minutos solo para ella. Es el momento que más se elige.
- Antes de salir de casa
Por última vez como «la niña de la casa»: unas líneas para leer con el ramo en la mano.
- Cuando termina la fiesta
Cuando los invitados se han ido y quedan ganas de volver a pensar en el día.
- En su primer aniversario
Un año después, para recordarle aquel día y decirle que sigues ahí, animándolos.
Cómo escribir una carta a tu hija el día de su boda
Cinco consejos para una carta que la emocione sin desbordarla, justo en el día más intenso de su vida.
- Empieza por ella de niña. Una imagen concreta, como las trenzas torcidas o el miedo a las tormentas, la lleva de vuelta a casa en un segundo.
- Habla de la mujer que ves hoy. Lo que admiras de ella, cómo afronta las cosas, lo que te ha enseñado sin saberlo.
- Da la bienvenida también a quien se casa con ella. Una frase cariñosa para su pareja le dirá que, desde hoy, tu familia también es la suya.
- Nada de consejos de pareja que nadie ha pedido. Un deseo vale más que una regla. Si de verdad quieres, elige uno solo.
- Que sea breve si la lee por la mañana. Basta una página. Lo más largo puede esperar al primer aniversario.
Por dónde empezar: 6 primeras frases
Elige la frase que más se parezca a ti y sigue a partir de ahí.
Dedicatorias para tu hija el día de su boda
Dos líneas en una tarjeta, en la caja de los zapatos o al final de la carta. Aquí tienes algunas, según quién las escriba.
De mamá
- «Te ayudé a ponerte tu primer vestido. Hoy te veo llevar el más bonito».
- «Empiezas un capítulo nuevo. Pero el primero siempre será un poco nuestro».
De papá
- «Te enseñé a caminar. Hoy te acompaño al altar, y dejo que sigas adelante».
- «Para mí siempre serás la niña que me esperaba en la ventana. Hoy eres una novia preciosa».
De mamá y papá juntos
- «Que vuestro amor sea un hogar, y el nuestro una puerta siempre abierta».
- «Os deseamos que os riais mucho, discutáis poco y hagáis siempre las paces antes de dormir».
De los abuelos
- «Nosotros nos casamos hace cincuenta años. ¿El secreto? Elegirse cada día, también los días torcidos».
- «Hoy se casa nuestra nieta. El corazón de los abuelos nunca había estado tan lleno».
De una hermana o un hermano
- «Hemos compartido habitación, ropa y secretos. Hoy te cedo oficialmente a otra persona».
- «Hermana, testigo, cómplice. Hoy, una sola palabra: felicidad».
Para el primer aniversario
- «Hace un año dijiste “sí, quiero”. Hoy te deseo que lo sigas diciendo cada día».
- «El primer año ha pasado. Lo mejor está por llegar».
La carta de una madre a su hija el día de su boda
Las cartas de boda más bonitas parten de un recuerdo que solo conocéis vosotras dos. Aquí tienes un ejemplo, escrito por una madre para la mañana de la boda.
Más ideas para escribir a una hija en la guía Carta a mi hija.
Querida Clara:
¿Te acuerdas de los viajes en coche en verano? Bajabas la ventanilla, sacabas la cabeza y te reías con el pelo en la cara. Yo te decía que tuvieras cuidado. Tú te reías todavía más.
Hoy empiezas un viaje nuevo, y esta vez no te voy a decir que tengas cuidado. Te diré que bajes la ventanilla, que sientas el viento, que te rías fuerte como entonces.
Has elegido a alguien que se ríe contigo. Es lo más bonito que podía desearte.
Desde hoy tenéis un camino solo vuestro. Nuestra casa sigue aquí, con las ventanas siempre abiertas.
Mamá
No solo palabras
Junto a la carta puedes dejarle algo para mirar, escuchar y volver a encontrar.
- Las fotos de vuestra boda.Tu boda junto a la suya: dos generaciones, los mismos nervios.
- Un vídeo de cuando era pequeña.El primer baile en el salón, la función de Navidad del colegio, un cumpleaños cualquiera.
- Tu voz.Un mensaje de audio para escuchar mientras se prepara.
- La canción de la familia.La que cantabais en el coche, quizá para bailarla juntas en la fiesta.
- Una receta para la casa nueva.El plato de los domingos, para cocinarlo por primera vez en su cocina.
- Las felicitaciones de quien no puede estar.Un familiar lejano, una amiga en el extranjero: sus palabras pueden llegar igualmente.
Que llegue la mañana del «sí, quiero»
El día de la boda no hay tiempo para pensar en todo. Con Erabox escribes la carta ahora y llega sola, en el momento que has elegido.
Escribe o graba
Texto, voz, vídeo, fotos: todo lo que quieras decirle en su gran día.
Elige quién la recibirá
Tu hija no tiene que registrarse ni descargar nada: recibirá un enlace personal y seguro.
Elige el momento
La fecha de la boda, si ya la conoces, o la boda como un momento de la vida.
Erabox guarda tus palabras en servidores en Suiza y las entrega el día que elegiste, aunque falten muchos años.
Carta a mi hija el día de su boda: las preguntas más frecuentes
¿No encuentras tu respuesta? Escríbenos desde la página de Ayuda.
Otras palabras, para otros momentos
Su «sí, quiero» merece tus palabras más bonitas.
Escríbelas hoy.
Escribe tu carta a tu hija para el día de su boda. La leerá el día que importa.
